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La crónica de Luis Rejano.
07/05/2016

La crónica de Luis Rejano.

Sólo un equipo de la idiosincrasia (esa palabra tan Andaluza) del Sevilla, de la ciudad de Sevilla, podía hacer una hazaña tan grande.
Este club, con su presencia en tres finales Europeas de manera consecutiva, se ha convertido en una Entidad especial.
Ya era exclusiva gracias a los 4 títulos de Copa de la UEFA, como a mí me gusta decirle, pero definitivamente se convierte en única, con este nuevo éxito.

Pues bien, todo esto lo hemos conseguido entre todos, si, tú que lees esta crónica también. Porque si lo consideramos fríamente los jugadores ganan por ti y para ti. Pensando en ellos, pero porque su satisfacción personal y felicidad, es la de todos los aficionados.

Tú que preparas con mimo la indumentaria para los partidos, que sientes mariposas en el estómago en un partido como los de ayer, tú que te citas con amigos y familiares para realizar las previas y los post, tú que te sientes especial al acceder al Sanchez Pizjuán, tu que le inculcas los valores Sevillistas a tus hijos, tú que viajas para ver al equipo, tú que conversas, lees y piensas en rojiblanco. Tú y cientos de miles como tú, hemos llevado a nuestro SEVILLA F.C. a lo más alto.

Pero vamos con el partido, o para ir por orden, con la alineación, pues se trató de la piedra angular de la victoria. Acierto total de nuestro técnico. Muchas cábalas se pueden hacer con los jugadores a utilizar, pero cuando la vez, sabes que es la más adecuada y comprendes porque Emery está donde está. El Sevilla empieza como debe, dominador, presionando arriba, donde se había observado eran más frágiles, en definitiva yendo a por el partido. Fruto de ello el gran Gameiro, roba con la puntita de la bota un balón de oro, pone el turbo y se va derecho a portería. Se escora un poco y la coloca rasa por debajo de la salida del portero. De manual. El Shakhtar besa la lona de nuestro santuario. Como ya pasara en tierras Ucranianas se levantó enrabietado y comienza a apretar. Pero el Sevilla, con los deberes tácticos hechos, la experiencia de estar rodado en estas lindes y mejor posicionado en el campo, aguantaba las acometidas.
Cierra bien las bandas, N’ Zonzi y el Polaco aprietan los dientes. Banega mantenía el ímpetu de ir arriba, Vitolo el temple y la defensa hacia sus deberes con cierto desahogo.

Pero el equipo del otro lado de Europa no había venido a pasear por la Plaza España (por muy bonita que sea), también quería la gloria y haciendo lo que mejor sabe hacer, ejecuta a la perfección un contragolpe y pone las tablas en el marcador en uno de esos minutos que duelen, si mal no recuerdo el 42.
A los vestuarios.
A otro Sevilla (de hace ya muchos años) esta circunstancia le hubiese puesto nervioso y lo hubiese descentrado, pero a este no. Salimos de nuevo con la cabeza alta, fría y con el objetivo claro volver a marcar.
Unidos, todos a una, con solidarias coberturas y un esfuerzo titánico, el Sevilla impone su ritmo y se vuelve a adelantar en el marcador. Quien iba a ser sino el francés simpático, generoso en el esfuerzo y con una calidad acreedora de ser Internacional, el que leyendo un perfecto pase entre líneas elude al portero y con un juego de piernas hábil, la empuja hasta el fondo. Confianza cero, el Shakhtar sigue a un gol de su objetivo. Fue entonces cuando más orgulloso me sentí de mi equipo, cuando más te das cuenta que estas ante un grande, tira de galones y cada uno comienza a sacar lo mejor de sí para dejar claro una vez más la supremacía de este club en su competición preferida.

A estas que el Brasileño, venido a más partido a partido, sintiéndose muy a gusto en el campo, se saca un derechazo con el exterior del empeine y desde 25 m al menos, haciendo una parábola envidiable la pone pegadita al palo, en ese sitio que odian los porteros pues nunca les da lugar de llegar. Se trató de ese gol que todo el que ha practicado o practica futbol desea meter. A los aficionados al futbol les sale uno de cada 100 ó 1.000 (más bien) y a los profesionales 1 de cada 10. Pero Mariano sabía que era la ocasión de pasar a la historia del Sevilla, le dio con el alma de los 42.000 espectadores y era conocedor que si entraba, como así fue, se repetiría en muchos futuros resúmenes de las glorias del Sevilla.

De ahí hasta el final, el Sevilla solo demostró, ahora que está el debate en todo lo alto, que era el único merecedor de la eliminatoria. Emery, mueve el banquillo de forma acertada y hasta el final el partido discurre sin sobresaltos y no podemos decir que tranquilos porque la sensación de estar a punto de marcar una época nuevamente impide que tu corazón no se acelere.
Dos últimos minutos + el alargue y ya se oye el EA EA EA, una genialidad de los Biris muy propia de la guasa de aquí. Pitido final, mirada a los niños, a mi mujer, besos, abrazos, pulgares hacia arriba y sonrisa en la cara, esa que no se quita. Ojos vidriosos de la emoción pues quiera que no nos acostumbramos. Vuelta al ruedo de los gladiadores, a por la cerveza y el resto de abrazo con tus amigos sevillistas que tienes repartidos por el estadio.
Papa, ¿no vamos a la Puerta de Jerez?, que va niño, nosotros somos ya un grande de los de verdad, RESERVADA solo para títulos, que este año pueden ser 2.

Toca repasar los guasap y ver todas las magníficas ocurrencias de los aficionados. Al llegar a casa pones la radio y como no puede ser de otra forma hablan de tu equipo y tú (que vienes de verlo en directo) te sientes único y especial, te acuerdas de los tuyos, de los que no han llegado a ver estos éxitos (pues corrigiéndome a mí mismo un grande hemos sido siempre), liberas la tensión y duermes un nuevo sueño hecho realidad.

Gracias, Monchi, Directiva, trabajadores del club, jugadores, Emery, equipo técnico, gracias de veras, gracias por trabajar en esta “empresa” con tanto cariño y entusiasmo, gracias por la herencia que nos estáis dejando, tranquilos que nosotros la sabremos administrar, gracias por la felicidad que generáis, gracias por sentir ROJIBLANCO.

Lucha, esfuerzo y trabajo se ejemplificaron ayer a la perfección en Coke, jugador de raza, agradecido por cómo se le quiere, por lo que dicen un tío sano, agradable y entregado a este club porque se identifica con él. El David Castedo de esta etapa. Desde nuestra humilde peña, si por casualidad te llegan estas palabras nos gustaría contar con tu presencia.

Y tirada la caña, me despido de toda la familia rojiblanca repitiendo mí eslogan: HEMOS VENIDO A QUEDARNOS, tenlo presente Europa…en 5 años finalista de la Champions, ir apostando. Pon pon se acabó.

VIVA EL SEVILLA VIVA EL SEVILLA y VIVA EL SEVILLA

Dami Iglesia Luna
10/05/2016

Impresionante, me has puesto los pelos de punta. No se puede describir mejor las sensaciones de los sevillistas.

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