Colabora con nosotros, necesitamos tu ayuda...Hazte socio

LA CRÓNICA DE RAFAEL RODRIGUEZ
23/10/2017

LA CRÓNICA DE RAFAEL RODRIGUEZ

Esperábamos los sevillistas el partido contra los ché con intranquilidad. Había saltado alguna alarma, inquietante, tras el partido de Champions contra los moscovitas. Pero los que teníamos (no me lo creo ni yo) fe en el Toto esperábamos que por fin se viera un gran Sevilla ante un rival de nivel.

Alineación a priori interesante para conseguir los 3 puntos, y planteamiento inicial similar al que hemos realizado ante Bilbao o Atlético de Madrid, donde hay una colocación táctica seria, aunque sin profundidad ninguna.

Lenglet se lesiona, agravando aún más la situación de los centrales rojiblancos, y el equipo sigue sin reaccionar. El nivel de algunos jugadores ya empieza a ser más que preocupante: Navas, Banega, Pizarro, Vázquez, Muriel...Y Nolito. No se entiende el nivel de este pelotero. Pero se entiende el por qué un señor que entrena en Manchester y que no considera necesarias las leyes para la convivencia humana, no haya contado con él el último año. Solo por eso, sanluqueño bendito, podrías esforzarte hasta conseguir desdecir al hombre que es capaz de orinar colonia al mismo tiempo que simpatizar con la democracia catarí.

Uno piensa en que al menos mantengamos la puerta a cero hasta el segundo tiempo, pero tampoco puede ser. Por muy bueno que sea el delantero del Valencia, perteneciente a ese equipo que tanto valor da a su cantera, el gol que nos mete es de juzgado de guardia, pillando descolocado al equipo desde el mediocampo. El cabreo es enorme, pero como la esperanza no se pierde nunca, vuelve uno a confiar en la sapiencia que tiene que existir en el cerebro totiano, cuyo tamaño es mayúsculo, en el sentido de esperar reacción en el segundo tiempo.

Y de alguna manera, la hubo, pero con el 2-0. Ni 10 minutos se llevaban jugados cuando en un error garrafal de Kjaer permite al Valencia marcar el segundo tanto. A partir de ahí, cierto es que el Sevilla lo intenta, que se acerca por las bandas, que nuestro querido Toto hace cambios en pos de la remontada....Pero al equipo le cuesta un mundo meter goles, y de esta manera, intentado acercarse en el marcador, el contragolpe de los valencianos se hace mortal y nos deja con un deshonroso 4-0 final.

Se han visto las vergüenzas por fin, y los que profetizaban que Berizzo era un comercial de équidos tenían algo de razón. Sea como sea, el Toto es nuestro Toto, a día de hoy, y todavía se está a tiempo de corregir muchas cosas. Hay otras que entiendo son más difíciles de conseguir, como que determinados jugadores suban a un mínimo de rendimiento y prestancias, y el discurso, además, se iría hacia la planificación etc etc.

Hay que ser una piña, y reconducir la situación. Yo no tengo ninguna fe en este entrenador desde el principio, pero me puedo equivocar, y ojalá sea así.

¡Viva la PSNS!

Comentar esta noticia

Inicia sesión para escribir un comentario

Volver